Tal vez sea esa pequeña hendidura en la silueta del metatarso del pulgar de tu pie derecho, que cambia tu punto de gravedad y te hace andar más grácil que cualquiera. O el leve gigantismo que presenta tu hipotálamo y que convierte tu cerebro en un campo de batalla, donde las hormonas se masacran repartiendo en el tiempo su hegemonía. Tal vez sea que tu córnea sea ligeramente más cóncava, y no que haya un dios o un duende prendiendo fuego a tu mirada. Tal vez haya que atribuir a una pequeña desnutrición que te causó un cólico en la infancia, el tacto hendido que tiene tu cuello cuando está apunto de acabarse. Tal vez, un mal caramelo hizo caer antes de tiempo tu incisivo izquierdo y ahora su remplazo diverge del resto cautivándome siempre que me hablas. Tal vez sea cierto que te construyen unas capas similares a cualquiera: una dermis mediocre, unos músculos mediocres, unos pulmones del montón y un corazón tan propenso a taquicardias como cualquiera -si no más-. Tal vez sea cierto que embuchada en un vestido no seas más que otro relleno más en un polvorón de envoltorio dorado. Tal vez sea mi cabeza quien te piensa recubierta de virtudes. Tal vez las capas que visten tu mediocridad no proceden de tu genética, o los accidentes que conforman tu vida. Tal vez seas tan perfecta, porque yo choqué con aquella piedra cuando tenía 11 años y me golpeé en aquel punto la cabeza. O porque mi piel rozó el calzón a la altura del glande cuando nos presentaron.
O tal vez seas perfecta, porque eres simplemente la mejor. Y eso lo odio, porque quiero que seas perfecta, pero odio que seas la mejor.
martes, 18 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
politics
Puedo... simplemente escribir, lanzar palabras a un documento en blanco y rezar porque se manejen ellas solas, La paz en tu mundo se mide cerrando los ojos y esperando a que estén quietos. Los míos vibran involuntaria e incontroladamente. Como los ojos azabache que sin saber y sobre todo sin querer exprimen el alma de los desalmados occidentales desde fotos anónimas de campos de concentración, allá por el malogrado Este. Una coordenada geográfica maldita que, sin embargo, tiene encadenado mi corazón (un organo agriado y escuálido otrora magnánime y expansionista, como todos los imperios que han caido). Lo tiene atado por las cadenas de la memoria de tiempos felices, de bocas besadas y bocas por besar.
Katie Melua nació en Georgia. Su familia vive en Georgia. Rusia bombardea Georgia. Israel Gaza, Estados Unidos Irak. Benditas sean las canciones que barren las pisadas manchadas de sangre sobre la palabra libertad.
Ucrania especula con hiportermias rumanas. África nos calza, Asia sufre nuestra arrogancia. Australia calla y otorga. Carga con la culpa de ascendecia pueril y criminal. Como si existiera familia alguna en todo el mundo que no descienda de una violación.
En el campo local se juega un partido de injusticias, de luchas innecesarias. En donde cada puesto de poder es ocupado por un traje y una corbata que visten a monas que cuanto menos aparentan saber mentir bien. Un partido en el que el balón lo maneja un corrupto y tiene desmarcados a los peores pobladores de la tierra. Allá va el mentecato hijo de, sólo por la banda derecha. Y en el centro, libre de marca, Fulana, la ex de Tremendín (piloto, torero o hijo de folclórica). Por la izquierda va Gustavo Adolfo Aguilar Gutiérrez marcado por un condón roto esperándole en su cajón, por su jefe incompetente, por su cliente disgustado, por su carrera inútil y dándole codazos a expensas del linier la hipoteca del piso que acaba de comprar.
Katie Melua nació en Georgia. Su familia vive en Georgia. Rusia bombardea Georgia. Israel Gaza, Estados Unidos Irak. Benditas sean las canciones que barren las pisadas manchadas de sangre sobre la palabra libertad.
Ucrania especula con hiportermias rumanas. África nos calza, Asia sufre nuestra arrogancia. Australia calla y otorga. Carga con la culpa de ascendecia pueril y criminal. Como si existiera familia alguna en todo el mundo que no descienda de una violación.
En el campo local se juega un partido de injusticias, de luchas innecesarias. En donde cada puesto de poder es ocupado por un traje y una corbata que visten a monas que cuanto menos aparentan saber mentir bien. Un partido en el que el balón lo maneja un corrupto y tiene desmarcados a los peores pobladores de la tierra. Allá va el mentecato hijo de, sólo por la banda derecha. Y en el centro, libre de marca, Fulana, la ex de Tremendín (piloto, torero o hijo de folclórica). Por la izquierda va Gustavo Adolfo Aguilar Gutiérrez marcado por un condón roto esperándole en su cajón, por su jefe incompetente, por su cliente disgustado, por su carrera inútil y dándole codazos a expensas del linier la hipoteca del piso que acaba de comprar.
uno
Voy a empezar de nuevo, porque ella tiene otro color y otra viveza, porque ella besa desde más alto y parte de distinto cordón umbilical. Porque reinventarse es una exigencia presente en este tiempo amnésico en el que ir hacia atrás resulta imposible. Tuve las palabras para vencer el derrotismo de la mediocridad con que se disfrazan las estrellas antes de prender, pero cometí el error de escabullirme de un agujero negro en lugar de fagocitarlo, de abrir bien los brazos y abarcarlo. No hay instrumento de lobotomía más eficaz que el abrazo, el beso ergonómico de una sonrisa, el eco en el cortex de un te quiero desprovisto de exigencias.
Ya no decaeré, porque tengo en el cerebelo la rutina de los que quieren tocar el cielo, y si no se puede tocar al menos esculpirlo sobre su espalda, y descubrir en su torso valles y montañas y verla amanecer con el fuego apoderándose de sus pupilas.
Ya no decaeré, porque tengo en el cerebelo la rutina de los que quieren tocar el cielo, y si no se puede tocar al menos esculpirlo sobre su espalda, y descubrir en su torso valles y montañas y verla amanecer con el fuego apoderándose de sus pupilas.
Can you turn me off,
just a second please,
turn me into something faceless,
weightless, mindless, homeless
Vacuum state of peace
just a second please,
turn me into something faceless,
weightless, mindless, homeless
Vacuum state of peace
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